martes, marzo 22, 2011

Esa es mi ventana... desde la cual veo un enorme cielo negro.. q nos contiene, nos alberga.. para podamos soñar... llorar y amar... bajo el, un enorme mar Azul oscuro, misterioso y pasivo…

Sobre el barcos.. que con sus luces , nos hacen saber q están vivos...

Millones de luces a lo largo de toda la costa..

diciendo presente.... aquí estamos mundo somos gente... y q juntos viven. y que a ratos no nos soportamos

Siempre el mar... de frente a nosotros mirándonos omnipotente... pasivo .. Reflexivo.. con sus olas golpeando incesantemente la orilla..

Como quien jamás se cansa de amar. a quien se ama...

el viento.. Cruza cuanto paraje... vea

incluso esta donde ningún hombre a estado, ese el aire...

limpio.. Puro e inmaterial..

surcadolo todo ..



En silencio una ciudad q duerme.. en apariencia..

pero solo bajo la voz... para no molestar.. al de al lado..

y yo . Detrás de mi ventana

como un sordo espectador

mudo.. lejano...

y por azar.. Presente..

eso.

domingo, marzo 30, 2008

Historia


Este es un buen momento para ser franco con mi historia. El hecho es que estoy de pie contemplando lo andado y lo desarmado, no tengo palabras para interpretar lo recorrido, solo sentimientos de paz, con lo bueno y lo malo. Errores he cometido intentando hacer lo correcto y he hecho lo correcto cuando e intentado hacer maldades, pero nada se compara cuando me he propuesto actuar mal y lo e conseguido, pues de ello e aprendido a rábiales, los errores pesan en al conciencia y se corrigen en los actos decía un proverbio que acabo de inventar.
Cuando soñamos con los ojos cerrados sobre el futro, al abrirlos ya es presente y nuestros sueños siguen siendo sueños, nos resulta tan difícil volcar nuestros anhelos a la realidad, pero que diablos “los sueños son el motor de la humanidad y de cada uno”.
La verdad no se como sigue mi relato, por que no se como se inventara mi futuro, lo que tengo claro es que no debo planear mis planes, no debo soñar tanto mis sueños, no debo imaginar tanto el futuro por que sin darme cuenta se me va en el presente.

jueves, diciembre 13, 2007

Para un, inexistente cariño real



Siento que eres un mar de problemas, pero de ti obtengo un respiro…
Se que no eres normal… y quien lo es!
Tus temores son mi consuelo.
Tus sueños, mi luz.

Mis palabras tu cuna, y estas manos tu descanso.
Siento que tu historia ya no te hace falta, en esta, nuestra historia.

martes, noviembre 27, 2007

Dar.

Yo no doy, tu das el cielo, el le regala un papel, ella su mirada, tu estas palabras, el niño su sonrisa. Tú me das tus sueños y yo solo despierto.
La nada me lo ha obsequiado todo con sus manos gigantes y de sonrisa estrecha, y sin embargo siento que no le debo dar nada a cambio, para que siga guardando su esencia, contemplo sordo la situación apenas logro trazar ideas, sobre el manto de mi ser, tal ves al regalarle mi nada, se lo e dado todo.

Ciencia


Ciencia.

Tan ambiguo como difuso resulta la ciencia como concepto, por que en sí encierra el objeto del deseo de las más variadas disciplinas del que hacer humano. Ella se muestra, en su simpleza, inentendible ante el hombre, como el único medio de producción de conocimiento verdadero, argumentado en razones sólidas.

El hacer ciencia, es el derecho ganado de los que se digan contempladores del universo, desde sus expresiones más colosales a las infinitesimales de vida, ya sea de naturaleza visible y de aquello que no logramos percibir con nuestros sentidos de observación, pero que están lejos de esconderse a nuestro razonar, cuestionar y querer explicar, ya sea desde el comportamiento de los cuerpos celeste, querer entender y establecer los principio que gobierna la ley de la gravedad o ideas tan revolucionaria como la teoría de las cuerda. En un sentido más humanizado, y como dijese Albert Einstein, en una de sus frases celebres: “Algo he aprendido en mi larga vida: que toda nuestra ciencia, contrastada con la realidad, es primitiva y pueril; y, sin embargo, es lo más valioso que tenemos”. La ciencia como acto libre de observación de todo aquello nos rodea, nos logra modelar un mapa referencial de nuestro universo y las leyes que la rigen, dándole esencia directa a los fenómenos que observamos y que nos afectan directa e indirectamente en nuestro diario vivir; mostrándonos un presente real y manejable; y haciendo soñar, como humanidad, un futuro cierto. Lo cual me inclina esencialmente a razonar y afirmar, que uno de los bienes más valioso que tenemos como género es la capacidad de observación unificada con el sabor dulce de querer explicar lo que somos capaces de ver, sentir y proyectar en un conocimiento sólido de lo que nos resulta nuestro medio.

En un sentido práctico, la ciencia es el cubil de la naturaleza de los fenómenos que interactúan con nuestros sentidos. Ya es sabido que, como género, en nuestros comienzos nos estaba prohibido “el querer saber…”. Antes de Galileo Galilei, si querías saber algo del mundo preguntabas a la Iglesia, que te daba como respuesta un “No, No puedes”, bajo la pena de excomunión o de quema en una estaca en la Plaza Mayor. Después de Galileo, se podía buscar la respuesta a cualquier pregunta y esa respuesta podía ser comprobada, aceptada, rechazada o sometida a nuevos análisis. Entendiendo en esta esquematizada evolución del derecho ganado del saber, como un sello impreso en nuestra naturaleza irrenunciable e intransferible, es cierto que lleva consigo los pesares de poseer tan sublime capacidad como resulta ser la responsabilidad de conciencia que se debe poner a tan altivo mandato. Me pregunto yo ¿me gustaría delegar tal responsabilidad?, creo que la respuesta es cierta y concreta: “No”, siento verdad, que la esencia no renuncia a si misma por el capricho de abandonar en su tarea.

La naturaleza que nos rige como genero es tan insustancial, como resulta para nosotros lo que es la ciencia, en nuestras manos de gigantes de pies descalzos, veo que mientras algunos acuñan el título mal heredado producto del azar, de lo que creen que es ciencia, que se olvidan de buscar la verdad sólida e infinita de sus directrices; y que pretenden tan celosamente cubrir con los galardones sociales que entrega la envestidura de la ciencia como concepto vacio, que solo sirve para engordar el ego, en al practica de encontrar solo reconocimiento entre los pares. Olvidando que ciencia es el simple hecho de hacer ciencia y que ésta se hace haciéndola; ahora me podrán preguntar qué significa ¿el hacer haciendo?, claro es legítimo, las cosas se hacen por obedecer a su naturaleza, luego les marcamos con nombre, títulos y asignamos valores.

La ciencia es una verdad quebrantada y unificada etimológicamente bajo el significado de "conocimiento verdadero"; un conocimiento basado en razones concretas, fragmentada por el hecho de que el hacer ciencia no nace de una sola acción, si no que es el cumplimiento ineludiblemente de la capacidad de observar el universo, entendiendo todo en su conjunto; la capacidad de razonar y hacerse preguntas sobre la naturaleza que rige el comportamiento de los fenómenos: formular desde la razón; las respuestas, que puedan predecirles siempre en un futuro, dichos fenómenos y comprobar la veracidad de dichas respuestas.

En forma más genérica, el hacer ciencia es una derecho ganado de todos los seres humanos, ya que por verdad, estamos dotados de esta capacidad en nuestra naturaleza inefable, pero no menos cierta, si no concreta. Es cierto que como herramienta de subsistencia y progreso, resulta obligatorio normalizar tan extraordinaria cualidad, para así unificarla bajo un lenguaje universal y de protocolos transversales en su técnica. Es por consiguiente que nace el método científico, para contextualizar el marco científico, lejos de demarcar los límites del hacer ciencia, si no mas bien, concretar lo avanzado y universalizar el conocimiento; para de esta forma no establecer límite al acto sublime del hacer ciencia, es por cuanto los limites solo nacerán de nuestras propias necesidades conjugaras con el respeto natural al conocimiento y todo aquello que nos rodea. Sin dejar de entender la dura labor que se nos obligó a cada ser humano de hacer ciencia para uno y para el resto ya sea fragmentada en cada en una de la premisas expuestas anteriormente de lo que engloba la verdad de la ciencia. Por otra parte resulta la tarea mas noble, fructífera y apasionante el descubrir y entender el medio que nos cobija y alberga, por que siento que en al practica, cada misterio finito que desvelamos de la ciencia, creo yo “estamos mas cercas de encontrar nuestra propia naturaleza”.
Cuando un niño en su inocencia de mundo logra identificar ciertos fenómenos y mas a un logra canalizar su observación través de una preguntar, estamos ante el acto original de nuestra naturaleza irrenunciable que es el lograr describir el mundo como parámetro físico y el universo como parámetro de proyección de nuestro propio mundo interior como exterior, y sembrar en los confines del conocimiento palpable y evidente la materia de la que somos parte. Claro es que al encontrar las verdades de los hechos, trae consigo una gran carga valorica que es, solo aplaudible cuando esta de conjuga para el beneficio de la humanidad y de la prosperidad de la vida en todas sus formas de expresión tanto en un presente palpable como en el futuro ausente. Mi visión me obliga a entender que por moral nada que provenga de la esencia de sus actos, debería ser auto utilizada en contra de aquello que lo origino, por consecuencia la materia no se destruye solo se trasforma, es por eso que espero que a lo único que nos ayude la ciencia sea a trasformar nuestra capacidad en benefició del progreso colectivo y no individual de intereses sesgados o caprichosos, si no por un bien mas elevado, fraternal y universal. Pero es cierto que la teoría no siempre se apega la realidad que construimos tras cada decisión que emprendemos en el camino de la vida y no tiene por que ser, necesariamente distinto a la del científico que muchas veces ve su trabajo mermado tras intereses económicos de selectos grupos de poder. No hay mas noble encomienda que seguir el camino que se cree correcto, a un que en ello se nos vaya la vida, pues suena mas épico y altivo que morir tras los sueños que vivir tras la ceguera.
Es por todo lo comentado y más aún, por todo aquello que se deje en el tintero que digo “sintiendo cierto”:

Que la ciencia no es más que el intento furtivo y afanado de develar el entrañable misterio de nuestra propia naturaleza.

miércoles, agosto 15, 2007

Parado en el CaMiN0.-


- Cuando se curan realmente la herida?

Creo que las heridas mas difícil de sanar, son las que se cargan en la conciencia (esas heridas ya procesadas), mas que el en propio dolor.
Solo se curan cuando no las cargamos más—

Cuando conscientemente las dejamos en el camino, enterrada y a la cual logramos guardarles cariño…

martes, agosto 14, 2007

Para ti.

Cuantas veces podre recordar tu nombre
Cuantas veces podre susurrarte entre sueños.

Cuanto mas podre amarte antes que mi conciencia se apodere de mi
-cierro los ojos trato de guardar celosamente tu palabras, las enfrasco en lo mas profundo, la fracciono en mil y una pates, las riego por todos lados para ver si en el mañana te veo convertida en vida.

Te veo donde nunca estuviste, te oigo en el silencio de mi cabeza, te busco en mis pasos,
Te huelo en mis libros.

Tierna sonrisa.

martes, agosto 07, 2007

Una noche... entre varias noches


Supongo que siempre es un buen momento para enrielar el camino, resulta conjeturo so concluir que no es sano cuestionarse el paso…
Inevitable es el sentido de la comparación entre el ayer y el hoy, entre lo que se soñó y lo que se sueña, para aquel futuro que aun no nos pertenece. Acaso el animo del pasado condiciona infranqueablemente el desfiladero que pueden llegar a resultar los sueños sobre el futuro. Creo verdad que la voluntad del ser humano nos resulta tan inhóspita, aún ni si quiera nuestros designios alcanzamos a gobernar con aquello manipulada tantán veces -eso llamada voluntad.
Entonces me doy a pensar, que acaso nuestros actos que gobiernan nuestro ser, son los que condicionan nuestra voluntad, y que inexorablemente nos dejamos atrapar en la espuma de lo fácil, de aquello que resulta cómodo y que es la mejor receta a nuestra pereza, la irresponsabilidad de no hacerse cargo con lo único que cargamos transversalmente en nuestra vida “nosotros mismos”.
Pareciera que por genética social nos va cada vez más cómodo ignorarnos como partes importantes, de este escenario llamado vida. Observo mis manos y no logro entender cuando atrofiadas quedaron en el andar, cuando perdieron la sensibilidad al dolor ajeno y aquel que es propio, por mas que miro hacia atrás no logro armas como sucedió todo –como si algo hubiese pasado -.
Supongo que los mas sano será posar sobre el manto de este planeta, a esperar ¿Quién sabe si me veo pasar?—para saltar sobre mi y enjuiciarlo por que me iso esto!!! reclamarle por que hace tanto que paso frio.